¿Y que pidió la ilusión? Lloraba desconsolada
porque al parecer nadie sabía que todo lo que ella quería era lo que no pedía.
No entendía cómo era posible que fuera tan complicado si ella lo hacía. Y allí
me la encontré, en ese rincón desolado, acurrucada gritando con la mirada que
nadie era capaz de entenderle pero yo le comprendí. Nos emborrachamos en la
taberna más cercana ahogándonos en los
vasos llenos de sentimientos que la tristeza nos servía detrás de aquella
barra. Y allí fue cuando eche de menos muchos momentos pasados y eche de más
los presentes. Ella me miró, y brindamos. Sí, brindamos por que algún día las
dos encontrásemos aquello que nadie era capaz de ofrecer.
Punto y aparte
"Las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el de los ojos." (Bob Marley)
viernes, 29 de junio de 2012
jueves, 10 de mayo de 2012
.
Empezó a parpadear una luz roja dentro de tu pecho, algo iba
mal. ¡Ya te avisé, pero no quisiste
escuchar! Dijo. Y con una cuenta atrás explotó en un millón de falsos
sentimientos. Y quizá tenía razón y no supiste escucharlo. Tu corazón se pudrió
después de regarlo con falsas ilusiones. Tan falso como el “oro” que puede
llevar un gitano colgado al cuello pero igual de reluciente como sus ojos al
mirarte. Y tonto de ti compraste todos los collares que te vendió escondidos
detrás de la verdadera joyería que no mentía. Confiaste firmemente en lo que veías
y echaste a correr alejándote de aquel lugar. ¡Qué fácil y gratificante ha
sido! Pensaste. Y ahora esos sentimientos colgados de tu cuello te dan alergia.
Y te diste cuenta que lo que veías firme nunca lo sentiste así y quizá la luz
empezó a parpadear dentro de tu pecho con un sonido atronador pero en ese
momento llevabas tapones y te vendaste los ojos a conciencia porque la realidad
era más difícil de tragar. Y desapareció el espejismo del bello oasis. Pero eh!
No, no te desanimes detrás de un adiós hay un nuevo hola, aprendiste que las
primeras ilusiones nos engañan y realmente no merece tanto la pena como
pensamos en ese momento.
Mira en tu
estantería, ya tienes en tu biblioteca personal “como aprender a pensar
con el corazón y a sentir con la cabeza”.
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